Introducción
En las consultas de Fidoos Vallecas vemos cada semana pacientes con resonancias que ponen ‘protrusión discal’ y no saben qué significa ni qué deben hacer. Aquí te lo explicamos con claridad: qué es, en qué se diferencia de la hernia y por qué la fisioterapia puede darte una solución real.
Protrusión vs hernia discal: la diferencia que importa
El disco intervertebral tiene un núcleo gelatinoso rodeado de un anillo fibroso. En la protrusión, el núcleo presiona el anillo desde dentro pero no lo rompe: el disco se abomba. En la hernia propiamente dicha, el anillo se fisura y el núcleo sale al exterior, pudiendo comprimir una raíz nerviosa y causar ciática.
La protrusión es, por tanto, una fase anterior y menos grave que requiere tratamiento conservador, no cirugía.
Síntomas y señales de alarma
Una protrusión puede ser completamente asintomática (aparece en la resonancia pero no duele) o provocar dolor local, rigidez y, si hay compresión leve, sensaciones de hormigueo. Las señales de alarma que requieren valoración urgente son: pérdida de fuerza en piernas o brazos, alteración de esfínteres o dolor que no cede con ninguna postura.
Tratamiento fisioterapéutico en Fidoos
Combinamos terapia manual de columna, ejercicios de descompresión discal (McKenzie, estabilización segmentaria) y educación postural. En la mayoría de los casos los pacientes notan mejoría clara en 4-8 semanas y evitan la cirugía.
¿Tu resonancia dice protrusión discal y no sabes qué hacer? En Fidoos Vallecas te lo explicamos y te ayudamos. Pide tu valoración.
